El efecto saludable del café: mejor si se consume por la mañana.
Un estudio de EEUU analiza si el horario de consumo impacta en el efecto cardioprotector de la bebida: «No solo es importante si se bebe o cuánto, sino el momento en que se toma», sostiene Lu Qi, autor del trabajo
Beneficioso Tomar entre 3 y 5 cafés diarios reduciría en un 32% el riesgo de recaída del cáncer colorrectal
Límites Beber más de seis tazas de café al día pone en riesgo la salud cardiovascular
«No soy persona si no tomo un café por la mañana». Quienes usan esa afirmación se escudan en ella para exigir su dosis de cafeína para ponerse en marcha. Pero la Ciencia le da ahora un aval cardioprotector: tomarlo por la mañana supone unmenor riesgo de morir de enfermedad cardiovascular y de mortalidad general en comparación con quienes lo beben a lo largo del día.
El trabajo, publicado hoy en European Heart Journal, ha dado con la repuesta al planteamiento sobre si el momento del consumo de café tiene beneficios para la salud. «Las investigaciones realizadas hasta el momento sugieren que tomar café no aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular y parece reducir el riesgo de algunas enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2. Dados los efectos que tiene la cafeína en nuestro cuerpo, queríamos ver si el momento del día en que se bebe café tiene algún impacto en la salud del corazón»
De esta forma explica Lu Qi, presidente distinguido de la HCA Regents y profesor de la Escuela de Salud Pública y Medicina Tropical Celia Scott Weatherhead de la Universidad de Tulane en Nueva Orleans el porqué de sus pesquisas en este ámbito concreto. «Este es el primer estudio que prueba los patrones de horarios de consumo de café y los resultados de salud. Nuestros hallazgos indican que no solo es importante si bebes café o cuánto bebes, sino el momento del día en que bebes café. Normalmente no damos consejos sobre horarios en nuestra guía dietética, pero tal vez deberíamos pensar en esto en el futuro».

En un editorial que acompaña al estudio, el profesor Thomas F. Lüscher de los hospitales Royal Brompton y Harefield de Londres, Reino Unido, aporta las razones científicas detrás de este apunte dietético sobre el consumo de café. «¿Por qué importa la hora del día? Por la mañana suele haber un marcado aumento de la actividad simpática cuando nos despertamos y nos levantamos de la cama, un efecto que se desvanece durante el día y alcanza su nivel más bajo durante el sueño».
Por lo tanto, es posible, como señalan los autores, «que beber café por la tarde o por la noche altere el ritmo circadiano de la actividad simpática. De hecho, muchos bebedores durante todo el día sufren trastornos del sueño. En este contexto, es interesante que el café parezca suprimir la melatonina, un importante mediador inductor del sueño en el cerebro».
«En general, debemos aceptar la evidencia sustancial que existe actualmente de que beber café, en particular por la mañana, es probablemente saludable. Así que, ¡beba café, pero hágalo por la mañana!», concluye Lüscher en su artículo.
¿Cómo se realizó la investigación?
El estudio incluyó a 40.725 adultos que participaron en la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) de EE. UU. entre 1999 y 2018. Como parte de este estudio, se preguntó a los participantes sobre todos los alimentos y bebidas que consumieron al menos un día, incluido si bebieron café, cuánto y cuándo. También incluyó un subgrupo de 1.463 personas a las que se les pidió que completaran un diario detallado de alimentos y bebidas durante una semana completa.
Los investigadores pudieron vincular esta información con registros de muertes y causas de muerte durante un período de nueve a diez años. Alrededor del 36% bebían café principalmente antes del mediodía, el 16% durante todo el día (mañana, tarde y noche) y el 48% no tomaban.
En comparación con las personas que prescinden de esta bebida, los mañanerostienen un 16% menos de probabilidades de morir por cualquier causa y un 31% menos de fallecer de enfermedad cardiovascular. Sin embargo, no hubo una reducción en el riesgo para los bebedores de café durante todo el día en comparación con los no bebedores de café.
Los bebedores de café por la mañana se beneficiaron de los menores riesgos, ya fueran bebedores moderados (dos o tres tazas) o bebedores empedernidos (más de tres tazas). Los bebedores ligeros por la mañana (una taza o menos) se beneficiaron de una disminución menor del riesgo.
Nueva puerta a más investigaciones para conocer el efecto cardioprotector
«Este estudio no nos dice por qué beber café por la mañana reduce el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular. Una posible explicación es que consumir café por la tarde o por la noche puede alterar los ritmos circadianos y los niveles de hormonas como la melatonina. Esto, a su vez, conduce a cambios en los factores de riesgo cardiovascular como la inflamación y la presión arterial», manifiesta Qi a través de una nota distribuida junto al estudio.
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Sin embargo, el responsable del trabajo no deja de asumir que este es un primer paso y que hay limitaciones. «Se necesitan más estudios para validar nuestros hallazgos en otras poblaciones, y necesitamos ensayos clínicos para probar el impacto potencial de cambiar la hora del día en que las personas toman café», añade Qi.
Aunque el autor del editorial pone en valor el trabajo. Lüscher subraya que «durante un seguimiento medio de casi una década, y tras ajustar el consumo de café con y sin cafeína, la cantidad de tazas por día, las horas de sueño y otros factores de confusión, el patrón matutino, en lugar del patrón de todo el día, se asoció significativamente con menores riesgos de mortalidad por todas las causas con un cociente de riesgo de 0,84 y de mortalidad cardiovascular de incluso 0,69 en comparación con los no bebedores de café».

