Datos y anécdotas del béisbol de Grandes Ligas y del Caribe…
Por: José Clemente Orozco
Un poco de historia…
El venezolano Víctor “Vitico” Davalillo, antes de ser jardinero central fue lanzador, pero antes de ser lanzador fue un consumado atleta, practicó atletismo en las modalidades de los 100 y 200 metros planos y en las modalidades de salto alto y largo. Gracias al empuje de su hermano Pompeyo firmó para jugar profesional con Los Leones del Caracas. Tuvo algunas dificultades al principio de su carrera como jardinero. Davalillo adujo que en sus comienzos como jardinero no tenía el “timing” perfecto para el fildeo, pero su velocidad natural y su gran talento para jugar el béisbol le ayudaron mucho a superar estos inconvenientes.

Trabajó con denuedo hasta convertirse en un súper jardinero, al mejor estilo del barranquillero Luis de Arcos, le llegaba a todo, hasta el punto que al lado de Roberto Clemente conformaron una dupla imparable en el jardín de Los Piratas de Pittsburgh. En el año 1964 ganó su primer Guante de Oro, convirtiéndose en el segundo pelotero venezolano en alcanzar ese logro. Si en estos momentos todos admiramos a Shohei Othani como lanzador y bateador, Podemos considerar que Vitico Davalillo fue una versión criolla del japonés. Con el madero fue 4 veces campeón de bateo en el béisbol invernal de Venezuela, en 50 juegos impulsó 20 carreras y logró un promedio al bate de .406. Como lanzador en la temporada de 1961–62 ganó 10 juegos y ponchó a más de 90 contrarios con una efectividad de 2.46.

Trabuco Cubano…
En el béisbol cubano, el receptor Pedro Medina recientemente fallecido, se le conoció como el héroe de Edmonton. Medina conectó un largo bambinazo por los terrenos del jardín izquierdo que pegó en una de las torres de iluminación en las afueras del parque de pelota. Este cuadrangular de Medina sirvió para que el trabuco cubano empatara el juego que iba perdiendo hasta ese momento y aunque al final el equipo de Cuba perdió el juego, su jonrón pasó a la historia y desató una alegría inaudita en el pueblo cubano que seguía el juego por la pantalla chica. Todo eso en el marco de la Copa Intercontinental de 1981 celebrado en Edmonton — Canadá.

Cuenta Medina, que no estaba en el Line Up regular de ese juego, el manager Servio Borges lo había dejado en la banca, el ex receptor cubano agregó que Cuba no estaba jugando un buen béisbol ofensivo ese día, poco bateo y mal corrido de bases. Un poco fastidiado por la situación y tal vez prediciendo que podía ser utilizado más tarde, como en efecto ocurrió, se fue al bullpen del equipo cubano a hacer un poco de “peper game”, calentar a los lanzadores, ponerse en forma poco a poco mientras seguía el juego inning tras inning. Lo demás es historia.
Continuando con el béisbol cubano, el legendario 2B de la selección cubana, Rey Vicente Anglada, de grata recordación para nosotros los colombianos, se desahogó en una entrevista realizada a un medio cubano declarando que su encarcelamiento fue totalmente injusto y que esa injusticia cometida en su contra acortó su carrera. Anglada jugó en un tiempo en donde en Cuba era un sacrilegio mencionar la palabra “profesionalismo” en el deporte. Se le acusaba de jugar y actuar como un pelotero profesional, a pesar que por el amor a su madre, su padre murió cuando él era un niño, su mamá fue madre y padre y por el temor a dejarla sola por tiempo indefinido nunca se le cruzó por la mente saltar el charco y firmar profesional.

Su regreso al béisbol lo logra cuando lo invitan a ser el manager del tradicional equipo de la capital, “Los Industriales”. Anglada tuvo que persuadir a su esposa antes de aceptar el reto de convertirse en estratega del equipo capitalino. Contaba Anglada en la entrevista que en una ocasión después de perder un juego por su culpa, se le acercó una persona mayor y sin que le quedara nada por dentro le dijo, “Anglada como jugador fuiste muy bueno pero como manager eres terrible”.

En una entrevista del fabuloso conversatorio “Abriendo el Podcast”, el turno le correspondió a Kelvim Escobar, lanzador venezolano quien dio el salto a Grandes Ligas desde AA con Los Azulejos de Toronto, contaba Escobar que ese ano fue compañero de Roger Clemens, de quien aprendió mucho. Escobar contó sin tapujos que su peor error y tal vez lo que lo sacó del beisbol fue involucrarse en la farándula venezolana y dominicana. Escobar viene de La Sabana una pequeña población en Venezuela que tiene un ADN singular para producir peloteros de Grandes Ligas. Además Escobar viene de una familia de peloteros, primo de los hermanos Acuña, Ronald y Luis Angel Acuña, Alcides Escobar y Edwin Escobar; sobrino de José Escobar y tío de Maykel García. Contaba Escobar que fue un profundo admirador de Ugueth Urbina y que de él copio su estilo agresivo para lanzar.

Buen presagio…
Este mismo fin de semana en que las leyendas Ichiro Suzuki, CC Sabathia y Billy Wagner, Dick Allen y Dave Parker ingresaron al Salón de la Fama del Béisbol, Nick Kurtz tendrá su propia exhibición en Cooperstown. El bate que Kurtz usó el viernes por la noche en el Daikin Park de Houston para lograr una de las mejores actuaciones en la historia del béisbol —un juego perfecto de 6 de 6 con cuatro jonrones — se dirige al Salón de la Fama para un lugar en la inmortalidad del béisbol.

