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Carta abierta a Julio Teherán…

Por Clemente Orozco.

Apreciado Julio, esta carta que te escribo tiene matices muy distintos a todas mis anteriores, normalmente mis cartas abiertas las envío para señalar detalles y situaciones que no comparto.

Sin embargo en esta ocasión me dirijo a ti con la sana intención de hacerte caer en cuenta de algunas verdades que probablemente no has tenido en cuenta. Quiero dejarte saber bien en claro que todos nosotros los cartageneros y colombianos en general valoramos y apreciamos lo que ha hecho a través de los años por el pitcheo y el béisbol colombiano en las Grandes Ligas.

Junto a José Quintana ha sido uno de nuestros máximos representantes desde “la lomita de los sustos”.

Nos duelen sobremanera las cosas que te han pasado en las últimas temporadas, primeramente lesiones que te han impedido brillar como nos acostumbraste a verte vistiendo el uniforme de Los Bravos de Atlanta, y en segundo lugar algunos momentos recientes que distan mucho de tus otros buenos desempeños. desde el montículo.

Quiero dejarte saber que valoramos con altos grados tu espíritu combativo, ese gran deseo dentro de ti de no darte por vencido y de seguir batallando aunque las circunstancias no hayan sido las más favorables para ti.

En las últimas cuatro temporadas han sido más los sinsabores y las dificultades que los éxitos, conscientes estamos que has sabido sortear al mejor estilo situaciones muchas adversas: lesiones, críticas, comentarios negativos y mucha incredulidad por parte de fanáticos, de la prensa especializada e inclusiva. de muchos coterráneos nuestros que piensan y señalan que ya no tienes nada en la bola.

Te ha paseado por ligas invernales, ligas independientes, sucursales de béisbol menor; y en todas ellas has dejado tu firma y demostrado el gran valor que tienes como ser humano y deportista de altos kilates.

En una ocasión escuché a los narradores y comentaristas de Los Angelinos decir que te habías convertido en un “lanzador de prácticas de bateo”.

Esto me provocó mucho dolor por el gran cariño que sentimos por ti y porque eres uno de nuestros ídolos y máximos representantes del arte del pitcheo.

Hoy, hay una gran realidad que no podemos ocultar, no estás atrevesando por un gran momento. Julio, no podemos tapar el sol con nuestros dedos.

Tenemos que enfrentar la verdad con valentía, con esa misma valentía con la cual te ganaste un espacio en la historia de los abredores de Los Bravos por varias temporadas. Aunque esa realidad en el día de hoy sea diferente, cruda y dolorosa, pero llena de muchas enseñanzas que debemos adoptar y acomodar para seguir adelante.

El béisbol es un deporte de ajustes y creo que en estos momentos te conviene hacer algunos ajustes que pueden ser muy beneficiosos para tu carrera.

Vamos al grano como dijo el dermatólogo, creo que debes considerar, dialogar con tu familia y tu entorno más cercano, y tomar una decisión que puede ser clave y significativa en lo que resta de tu carrera.

Sinceramente creo que tus años como abrir de élite son cosas del pasado, creo muy cabalmente que tienes mucho más mercado en el ámbito del relevo.

Creo que hay algunas cosas que debes analizar con mucho detenimiento.

Como te dije al principio, valoro de manera superlativa el deseo de seguir batallando, como dice tu apodo como un verdadero caballo. Es muy plausible tu deseo de seguir intentándolo una y otra vez y no tirar la toalla. Creo fervientemente en tus capacidades y que todavía te queda gasolina en tu tanque y fuerza en tu brazo pero las distancias y recorridos como abrir son más largos, creo que con el combustible que todavía te queda te puedes convertir en un buen relevista y así poder recorrer distancias más cortas.

Nos causa mucho dolor ver como en tus más recientes aperturas después de tres o cuatro entradas en las cuales no permite carreras y mantienes a tus rivales en buen recaudo, se te presenta una situación repetitiva; una entrada(en algunas ocasiones la tercera, cuarta o quinta) en la cual tienes muchas dificultades para colgar los outs.

Por esta razón creo que debes olvidar de las aperturas y dedicarte a los relevos. En el béisbol de hoy los relevistas tienen la misma o tal vez más importancia que los abredores.

Son los relevistas los que ganan los juegos. Hagamos un ejercicio hipotético, si en el pasado juego frente a Atlanta las 2 entradas que lanzaste en ceros hubieran sido en la quinta, sexta o séptima entrada como relevista todavía estuvieses vistiendo el uniforme de Los Mets y los comentarios de fanáticos y entendidos hubieran tenido un diferente sabor y color, pero lamentablemente no fue así. Los Mets de manera sorpresiva te pusieron en asignación con la posibilidad de irte a las menores o declararte agente libre. Te decides por lo segundo, decisión que merece todo nuestro respeto. Honestamente tenemos que darle mucho crédito a tus agentes quienes todavía creen en ti y de inmediato se pusieron a trabajar y te consiguieron trabajo nuevamente alejando de tu gorra el fantasma del desempleo. Debes aprovechar eso, dialogar con ellos y sin perder más tiempo tomar la decisión de convertirte en relevista. Esta decisión te puede alargar tu carrera varios años más. Por otro lado debes aprovechar la confianza que te tiene Craig Counsel, el actual manager de Los Cachorros, escuché muchas de las entrevistas después de los juegos cuando jugaste para Los Cerveceros, equipo que él dirigió y siempre habló bellezas de ti.

Si te afianzas como relevista, con Los Cachorros tienes mucha chance de ir a la postemporada y allí tu papel como relevista de largo o corto aliento puede ser crucial para el equipo. Es muy probable que esta decisión no sea fácil para ti, porque todavía confías en tus capacidades como abrir, sin embargo creo que lo debes considerar, pensar con la cabeza fría, meditar y decidir. La gran mayoría de equipos en Las Grandes Ligas necesitan relevistas… y tú Julio puedes ser un relevista de élite.

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